La auditoría operativa evalúa la eficiencia de los procesos de una empresa, identificando ineficiencias y oportunidades de mejora. La auditoría de fraudes investiga transacciones o conductas sospechosas. Si creés que hay irregularidades en tu empresa, o querés prevenir fraudes, aquí explicamos cómo trabajamos.
¿Qué es la auditoría operativa?
La auditoría operativa evalúa si los procesos y recursos de una organización se usan de manera eficiente para lograr los objetivos. A diferencia de la auditoría contable que mira los estados financieros, la operativa mira cómo se hacen las cosas.
Sus objetivos incluyen: identificar procesos ineficientes, detectar actividades redundantes, evaluar si los controles son adecuados y proponer mejoras con impacto en la rentabilidad.
En Argentina, donde los costos operativos aumentan con la inflación, la auditoría operativa puede revelar ahorros significativos: desde procesos duplicados hasta contratos con proveedores que ya no son competitivos.
¿Qué incluye la auditoría operativa?
Revisamos los procesos clave con foco en eficiencia y resultados:
- Relevamiento y documentación de los procesos actuales (as-is)
- Identificación de ineficiencias, cuellos de botella y actividades sin valor agregado
- Análisis de la estructura de costos y gastos evitables
- Evaluación del uso de recursos: personas, tecnología, espacio, insumos
- Propuesta de procesos mejorados (to-be) con estimación de impacto
- Plan de implementación de mejoras priorizadas
¿Qué es la auditoría de fraudes?
La auditoría de fraudes es una revisión focalizada que se activa cuando hay sospecha de irregularidades: manipulación de registros, proveedores ficticios, apropiación de fondos, compras irregulares.
Se diferencia de una auditoría regular en que tiene un objetivo investigativo específico: recopilar evidencia, reconstruir la secuencia de eventos, cuantificar el daño y determinar responsabilidades.
Los fraudes internos representan pérdidas significativas, especialmente en contextos de crisis donde los incentivos para la conducta irregular aumentan. La prevención y la detección temprana son claves.
¿Cuáles son los fraudes más comunes en PyMEs argentinas?
Los esquemas más frecuentes que detectamos son:
- Apropiación de efectivo: cobros de clientes no registrados y desviados
- Proveedores fantasma: facturas de proveedores inexistentes para desviar pagos
- Manipulación de inventarios: robo encubierto como merma
- Nómina fantasma: empleados ficticios para cobrar sueldos desviados
- Compras sobrevaluadas con comisiones para el comprador
¿Qué evidencia se recopila en una auditoría de fraudes?
El trabajo de investigación incluye:
- Análisis de transacciones en busca de patrones anómalos
- Revisión de documentación original: facturas, contratos, extractos bancarios
- Análisis de accesos a sistemas informáticos
- Entrevistas con personal clave
- Circularización de proveedores y clientes
- Comparación de datos de nómina con registros de AFIP